El pasado domingo, 15 de febrero, tuve el placer de sentarme en el estudio con una de las bandas emergentes de las que más se habla en la escena alternativa puertorriqueña: Warlords, un grupo de siete músicos que, desde 2025, ha estado construyendo un movimiento underground bajo los sonidos pesados, híbridos y frenéticos del Nü Core.
Su presencia es tan contundente como su música, y cada integrante aporta un estilo propio que se manifiesta en un sonido que ya empezó a dejar huella en la isla.’
¿Quiénes son los Warlords?
La banda está compuesta por William “Blackwill” Moreno y Brandon “RENSA, TRENSA” Pimentel en voz; Enrique “Leyseca” Figueroa en guitarra principal; Gustavo “someonenew” Ramos y Wesley Colón en guitarra rítmica; el baterista Juan Diego Fernández y el bajista Gabriel Delgado.
Aunque hoy se presentan como una unidad sólida, su origen fue orgánico y casi accidental. “Somos una banda Nü Core que se origina como una orquesta para un proyecto dark-trap, trap metal. Nü Core combina el hardcore y el metalcore con el nü metal”, explicó Blackwill mientras recordaba los primeros experimentos sonoros que dieron paso al proyecto.
Un sonido que nació jameando
La historia de Warlords no comenzó como un plan maestro, sino que surgió del deseo de crear algo distinto. Blackwill, cansado de cantar sobre pistas, reclutó primero a Someonenew para que lo acompañara en la guitarra. Luego, casi como si el destino estuviera curando el lineup, los demás miembros fueron apareciendo uno a uno, después de coincidir en un Summer Sesh Fest, donde los integrantes participaron, pero en distintos grupos.
“En cada ensayo había alguien más”, recuerda Leyseca. Y así, entre sesiones improvisadas y largas horas de experimentación, surgió la primera canción original de la banda: The Worms.
“Naturalmente, mientras más pasaba el tiempo, más nos poníamos a inventar en el estudio jameando”, añadió Figueroa Torres, “y así mismo, nació ‘The Worms’”.
Crear metal en una isla dominada por lo urbano
Hacer Nü Core en Puerto Rico no es tarea fácil. La escena urbana domina la industria, los espacios y la cobertura mediática. Sin embargo, Warlords ha logrado construir una comunidad fiel en el circuito alternativo.
“En verdad, es la cosa más cabrona del mundo. Siento tanto amor de cómo la gente nos ha recibido y cómo han aceptado nuestro estilo”, expresó someonenew con una mezcla de orgullo y sorpresa.
Aun así, no todo ha sido sencillo. En varias presentaciones, han sido “los raros”, los que no encajan, especialmente cuando comparten tarima con bandas de metal tradicional o con artistas de rap. Pero esa incomodidad también ha sido una motivación para ellos. Han sentido miradas extrañas, pero también respeto. Incluso músicos veteranos de la escena alternativa han reconocido la innovación y la energía fresca que aportan.
Una banda que cruza escenas y rompe barreras
Warlords no se limita a un solo espacio. Gracias a colaboraciones con artistas y colectivos como LA PERRERA y Mindless Entertainment, han logrado conectar con públicos de EDM, rap, hyperpop y otras escenas híbridas que florecen en la Isla. Esa mezcla de fanáticos alternativos ha creado un ambiente único en sus shows.
En sus conciertos, la energía es casi un ritual: gente brincando, bailando, mosheando, liberando rabia y alegría en igual medida. Warlords ha ocupado un nicho que hacía falta: un ambiente en el que la intensidad emocional se convierte en una celebración colectiva.
Por otro lado, cuando les pregunté si habían sentido presión para suavizar su estilo o adaptarse a lo que “vende”, todos respondieron con un rotundo “no”.
“Somos nosotros porque somos nosotros”, afirmó someonenew sin titubeos.
La banda está comprometida con su identidad, con su sonido y con la comunidad que ha construido alrededor de ella.
¿Qué quieren representar para esta generación y la próxima?
Aquí es donde Warlords se vuelve más que una banda: se convierte en un proyecto serio, emocional y cultural.
Blackwill lo resumió con claridad:
“Reclamar espacios. Como miembros de la escena alternativa, personas alternativas y todo lo que esa palabra comprende… hablamos de personas queer, de quienes han sufrido discrimen, de quienes se han sentido marginades. Queremos dejarles saber que podemos reclamar espacios.”
RENSA añadió una filosofía simple:
“Be cringe, be free, and have fun.”
Gabriel lo complementó desde lo musical:
“Es una fuente pegajosa con conciencia. Te pone a moverte, pero también lleva un mensaje que quizás tienes que leer la lírica aparte para entender su contexto. Es arte que puedes vivir en tu casa o en un concierto. Y eso de ‘be cringe’… qué importa si te ves ridículo, be you.”
JD, por su parte, lo sintetizó en lo cotidiano:
“Yo quiero que Warlords represente que, si tuviste un mal día en el trabajo y te das cuenta que es viernes, hay un show de Warlords y puedes ir a soltar todo y pasarla cabrón.”
Warlords creando música y comunidad
En una isla donde lo alternativo muchas veces queda relegado a los márgenes, Warlords está demostrando que hay espacio y necesidad para propuestas musicales que rompan con lo establecido como la norma.
Su sonido es pesado, pero su mensaje es humano: libertad, identidad, resistencia, comunidad.
Mientras la escena sigue evolucionando, una cosa queda clara: Warlords no está aquí para encajar. Está aquí para abrir su propio camino.








